¡Buenas a tod@s y bienvenidos!
Llevo tiempo queriendo plasmar en un blog, de forma que todo el mundo pudiese acceder a él, mis vivencias con uno de mis hobies preferidos, y supongo que el de muchos que lean estas líneas.
Me refiero, claro está, a los videojuegos. Para unos un nuevo maravilloso mundo de entretenimiento. Para otros algo nuevo y extraño, sino maligno.
Para mí, como podéis ver por el título que he decidido darle al blog, es un arte en sí mismo. Los videojuegos son obras de arte per se. Así las trataré y me referiré a ellas en este blog. Son obras de un nuevo arte emergente. No es el séptimo, que ya se lo adjudicó el cine (guiño guiño a tod@s los cinéfilos), podría ser el octavo...
Como en otros tipos de arte, hay diferencias de opiniones sobre las obras.
Unas son aceptadas por la mayoría como obras sublimes, otras no tanto, otras casi podrían ser consideradas como insultos a este arte...
Hay obras masivamente comerciales, otras pequeñas obras de algún genio que las prepara en el garaje de su casa... (las similitudes con el cine ya veis que son obvias).
Estamos viviendo de unos años para acá el nacimiento de esta nueva forma de arte, y tenemos la suerte de ser testigos de ello. A tod@s los que nos gusta este mundillo tenemos la suerte de ver su enorme crecimiento y potencial (Aquí en España, ya recauda más dinero que música y cine juntos).
Y aun así, a veces tengo la sensación de que se ve como una nueva brujería. Así parece que la ven muchos medios de información y de ahí a las casas. Que sepáis que ni me voy a molestar en discutir la infame relación 'Juego a videojuegos = Asesino en serie.' Basura mediática.
¿Quién no ha tenido una regañina de papá/mamá con que se te va a secar el cerebro delante de la maquinita?
Y aún así, ya estás bien madurito y te siguen diciendo cosas del estilo: 'Eres un bicho verde', 'un friki' No lo sé... Ahora ya estoy rozando los 30 tacos y no parece que se me haya secado el cerebro después de 15 años jugando. Y sí, se puede jugar una noche a una nueva obra y tener tu vida normal como un sujeto normal.
De hecho, me encanta ahorrar unos euros y gastarlos en alguna obra. Llegar a casa y meterte de lleno en ese nuevo mundo que alguien ha creado, aislándote del perro mundo que nos rodea, igual que se puede hacer, desde hace siglos, con un libro. Y no, ni siquiera a Don Quijote se le secaba el cerebro de leer tantos libros, es solo la fantasía de un genio que intentaba escapar del perro mundo que lo rodeaba.
Dejarnos contemplar este nuevo tipo de arte.
Bienvenidos a este blog, espero que os guste.