jueves, 4 de noviembre de 2010

De fábulas y bugs...

¡Buenas a todos de nuevo a este microespacio!

Después de mi comienzo en esto de blogear (perdonar la pirada de pinza de la primera entrada) hoy me dispongo a hablar un poquito de una obra en concreto. Se trata de una nueva iteración (nuevo palabro venido de EEUU) de la serie de Fable, del estudio Lionhead.

El pasado martes por la tarde acudí con cierto nerviosismo a mi tienda de videojuegos habitual para hacerme con una copia de Fable III. Digo con nerviosismo porque había llamado media hora antes para saber si les quedaba alguna edición coleccionista. La verdad que es la primera vez que compro una edición de coleccionista, pero los extras que traía me agradaban bastante, así que pasé el doloroso proceso de pagar un poco más por el juego.

Albricias! Tenían la única copia de la E.C. reservada para moi...
Me fui a casa contento contento, peeeeeero una nube se vislumbraba en el horizonte. Pocas horas antes, había leído en un medio digital que los usuarios de Fable III se estaban quejando de varios bugs a la hora de jugar. En un principio pensé que serían los típicos bugs sin mucha importancia (Cabezas que se caen, perros que vuelan, el prota se encasquilla con un matorral maléfico...).
Pero no, nada más lejos de la realidad. Resulta que los bugs consisten en partidas que se corrompen y que en muchos casos hacen que sea imposible continuar la aventura y hay que empezar de nuevo.

Lo siento Mr. Molineaux, por ahí no paso.
¿Lionhead/Microsoft han sacado un juego al mercado con semejantes bugs? Parece que sí.
Han salido al paso diciendo que sacarán un parche y que los usuarios reporten los bugs que encuentren... ¿Que hagamos queeeeee?
Hasta donde yo sé, los estudios o las editoras suelen contar con un grupito de gente que se encargan de jugar al juego durante horas y cobrar por ello (testers los llaman), y ellos son los que reportan errores. Yo juego Mr. Molineux, porque pago por ello.

En este punto, tenemos dos opciones:

A. Me descuenta un 25% del valor del juego por hacer el trabajo de tester para su empresa.

B. Le devuelvo el juego y me lo vende cuando lo tenga listo de verdad.

Lionhead ha salido al paso argumentando que tienen poco personal para testear, poco tiempo, etc...
Pues el juego no baja de 60 euros, se vendieron 4 millones de copias del anterior Fable. Y prefiero esperar dos meses a tener que reiniciar la partida con un 80% terminado.

Me encanta Fable, aunque de momento no podré jugarlo y deciros qué tal me parece. Esperaré a ese parche. Pero muy mal por Lionhead, me siento estafado.
Imaginaros que compráis un coche que tiene 120 caballos, y cuando lo probáis no pasa de 80 Km/h. Os dicen en el concesionario que dentro de unos meses actualizarán el motor, de momento a esperar... ¿impensable no? Pues no para Lionhead. Bravo.

jueves, 28 de octubre de 2010

La generación testigo

¡Buenas a tod@s y bienvenidos!

Llevo tiempo queriendo plasmar en un blog, de forma que todo el mundo pudiese acceder a él, mis vivencias con uno de mis hobies preferidos, y supongo que el de muchos que lean estas líneas.

Me refiero, claro está, a los videojuegos. Para unos un nuevo maravilloso mundo de entretenimiento. Para otros algo nuevo y extraño, sino maligno.
Para mí, como podéis ver por el título que he decidido darle al blog, es un arte en sí mismo. Los videojuegos son obras de arte per se. Así las trataré y me referiré a ellas en este blog. Son obras de un nuevo arte emergente. No es el séptimo, que ya se lo adjudicó el cine (guiño guiño a tod@s los cinéfilos), podría ser el octavo...

Como en otros tipos de arte, hay diferencias de opiniones sobre las obras.
Unas son aceptadas por la mayoría como obras sublimes, otras no tanto, otras casi podrían ser consideradas como insultos a este arte...
Hay obras masivamente comerciales, otras pequeñas obras de algún genio que las prepara en el garaje de su casa... (las similitudes con el cine ya veis que son obvias).

Estamos viviendo de unos años para acá el nacimiento de esta nueva forma de arte, y tenemos la suerte de ser testigos de ello. A tod@s los que nos gusta este mundillo tenemos la suerte de ver su enorme crecimiento y potencial (Aquí en España, ya recauda más dinero que música y cine juntos).
Y aun así, a veces tengo la sensación de que se ve como una nueva brujería. Así parece que la ven muchos medios de información y de ahí a las casas. Que sepáis que ni me voy a molestar en discutir la infame relación 'Juego a videojuegos = Asesino en serie.' Basura mediática.

¿Quién no ha tenido una regañina de papá/mamá con que se te va a secar el cerebro delante de la maquinita?
Y aún así, ya estás bien madurito y te siguen diciendo cosas del estilo: 'Eres un bicho verde', 'un friki' No lo sé... Ahora ya estoy rozando los 30 tacos y no parece que se me haya secado el cerebro después de 15 años jugando. Y sí, se puede jugar una noche a una nueva obra y tener tu vida normal como un sujeto normal.
De hecho, me encanta ahorrar unos euros y gastarlos en alguna obra. Llegar a casa y meterte de lleno en ese nuevo mundo que alguien ha creado, aislándote del perro mundo que nos rodea, igual que se puede hacer, desde hace siglos, con un libro. Y no, ni siquiera a Don Quijote se le secaba el cerebro de leer tantos libros, es solo la fantasía de un genio que intentaba escapar del perro mundo que lo rodeaba.

Dejarnos contemplar este nuevo tipo de arte.

Bienvenidos a este blog, espero que os guste.